miércoles, 28 de agosto de 2013

Buscando a un diablo vestido de feria.

Tan solo busco al diablo : que me venda su alma,
que me quite cadenas, que me suelte las alas.

Aquí sigo trotando el incipiente camino de espinas y piedras
que me dirige montando en su sinrazón a la soledad más selecta.
Y los murmullos…
los murmullos me despiertan.

La luz se cierne sobre el jardín de la hierba muerta
mientras cabalgo Dios sabe dónde,
Dios provenga.

La muerte vuela firme sobre nuestras abultadas cabezas
mientras me dirijo libre de equipaje
camino al Averno,
a ver si despierto ,
a ver si me arregla.


lunes, 26 de agosto de 2013

Deshumanizado.

Fantasmas de la noche meditabunda,
fantasmas buenos que lloviendo inundan
sombras del pasado, resquicios agotados;
sombras que en mi mente abundan,
me deslucen, se derrumban.

Despertares , amaneceres
entre esmaltados caminos de porvenires perennes.
Luchas, quehaceres, batallas sin valor de las que la gente no aprende.

Digamos que a veces el mundo se hace inmundo
y mudo prevalece.
Digamos que solo a veces, yo me hago humano y me oculto

entre esta maraña de reses.

lunes, 19 de agosto de 2013

Me seguiré buscando.

Busco en el abrigo otoñal un momento dispar
que estuviera perdido entre los retales del cajón de mi memoria.
Busco esquivar estocadas que se claven en mi agotada conciencia;
cansada de los bares, de las noches de contiendas.
Tan solo clamo a mi inexistente Dios que me sucumba en sus tinieblas
plagadas de presos de sueños agotados, de planes e ideas fallidas:
de errores y aciertos.

Busco entre las personas y entre inexactos momentos,
entre promesas, palabras, mentiras y destierros.
Entre esas lenguas que se clavan diciendo a la vida que ya vasta,
que deje de volar y se agarre a las medidas establecidas
que a esta vida se le atragantan.

Busco entre puñales.
Busco en las miradas de hielo que se clavan como espinas un solo calor que alimente mis desdichas.

Y por buscar, bien es cierto, tan solo me busco a mí.